La comunicación entre dos o más personas, con la finalidad de transmitir
ideas, pensamientos o conocimientos, se lleva a cabo, principalmente, por medio
de mensajes verbales o escritos.
En cualquier caso, los mensajes se componen de palabras: sustantivos,
pronombres, verbos, adverbios, preposiciones, conjunciones, etc.; todas ellas
relacionadas entre sí, de forma que transmitan el mensaje de quien lo emite,
asegurándose que el receptor del mismo lo recibe y entiende del modo en el que
lo desea el emisor.
Pues bien, la realidad cotidiana nos pone de manifiesto la dificultad de
conseguir este objetivo: que el receptor reciba “exactamente” el mensaje que el
emisor desea hacerle llegar.
Esta dificultad tiene un origen nuclear, al margen de otros factores
secundarios, consistente en el uso de palabras cuyo significado no coincide con la
idea que se desea transmitir. Unas veces son los nombres de las cosas, otras los
verbos, otras las conjunciones o preposiciones,…
Leer más: Palabras que nos confunden
