Lewinsohn (1974) sostuvo que la mejor manera de concebir la depresión era ver en ella el resultado de un índice bajo de refuerzo dependiente de la respuesta.
Su explicación descansa sobre tres suposiciones fundamentales.
La primera consiste en que el índice bajo de refuerzo positivo dependiente de la respuesta, es una condición que provoca una conducta depresiva (que puede estar representada por fatiga y tristeza).
La segunda consiste en que éste índice es suficiente para explicar la escasa frecuencia de conducta que se aprecia durante la depresión. En efecto, el deprimido sigue un programa de extinción de la conducta, prolongado.
La tercera suposición advierte que el número total de refuerzos positivos suministrados al sujeto dependen de tres factores;
- a) La cantidad o diversidad de estímulos que pueden reforzarlo,
- b) La capacidad del medio para proporcionar esos estímulos, y
